Compañía Boomerang. Dirección de escena de Alain Françon y actuación de Michel Didym. Escenografía de Jacques Gabel e iluminación de Joel Hourbeigt. (Correalización de Athénée Théâtre Louis–Jouvet)
En 4º lugar, los que no buscan. Exbuscadores.
Esto, para nada es exacto.
Esto, para nada es exacto.

El pasado 28 y 29 de octubre de 2008, en el Teatro ‘Juan Ruiz de Alarcón’ del Centro Cultural Universitario, se presentó en el marco del Encuentro de Artes Escénicas México–Francia, El despoblador (1970) de Samuel Becket (Dublín 1906–París 1989, Premio Nobel de Literatura 1969).En el interior de un cilindro como tubo de albañal pulido, de “cincuenta metros de perímetro y dieciséis de altura”, el personaje/despoblador hace una relación científica de las posibilidades de movimiento e interacción que tienen los habitantes de ese lugar, unos como humanos/monitos–de–alamabre–repartidos–en–piso–y–pintados–en–el–muro subiendo–una–escalera–y–metidos–o–por–meterse–en–unos–nichos–para–descansar–o–salir–del–inmenso–cilindro/como humanos. Los diminutos seres de que da cuenta el despoblador quieren alcanzar unos nichos en el muro del cilindrote que habitan y que son ¿cilindros–menores–como–réplicas–a–escala–del–que–habitan? ¿salidas–entradas? ¿signo–de–que–quienes–no–salen–se–quedan? ¿ muerte? ¿distintas–rutas–que–llevan–de–nuevo–al–cilindor–mayor?
No se entiende nada, sentido o dirección. El despoblador está ahí ¿para algo? Habla, describe, relaciona. ¿Para utilidad de alguien? Si está encerrado en el cilindro, no. ¿No? Como está encerrado en un cilindro de material macizo, los más probable es que el eco encime las palabras, una cacofonía.
Y así en la puesta: la función se dio en francés y un interprete casi inmóvil tradujo simultáneamente; las voces se encimaron, no se entiendió ni español ni francés. Hubo gente que se hartó y se salió por el hueco en la pared que se halla debajo del letrero entrada/salida. ¿A dónde? Bueno, la cacofonía de la calle está mejor, ¿no? ¿Y los que se quedaron, inmóviles o casi, dormidos o no (la actriz Julieta Egurrola luchaba por mantenerse despierta, no pudo), enfadados por no entender nada?
Pues aplaudieron.
El actor Michel Didym hizo del movimiento, la posición y el gesto, el lenguaje y el fondo de la obra. Un accionar inane, formal, insustancial. Las palabras, un marco, zumbido (ruido de fondo), carácter. Una puesta que invierte el orden de los elementos. Beckett empeñó la palabra en el vacío, en El despoblador es un vacío como río heracliteano, sólo que ese río sí baña dos veces al mismo individuo aunque en ambos casos se mueva, cambie. Y el público salió enfadado, echando pestes de ese “error” (encimar español/francés). Al final, se quedaron los más.
[Publicado originalmente en noviembre de 2008.
Fotografías, por cortesía de Teatro UNAM.]
Fotografías, por cortesía de Teatro UNAM.]
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