Compuesto por cuatro espectáculos: Cabaret noir, De príncipes, princesas y otros bichos, En el país de los medios (el entero es rey) y Tres veces te engañe. Género Menor (La Compañía) son Paola Izquierdo, Roam León, Eduardo Candás, Gustavo Proal, Isabel Almeida, Noemí Espinosa y Minerva Valenzuela, entre otros. Músicos: Daniel Rosas, Axel Tamayo y Ulises Tello.Me vi orillado a vender lo más íntimo de mí mismo… mi imaginación.
Entre lo mejor del teatro en México, venturosamente hay comedia; y un puñado de talento que lleva el nombre de Género Menor (La Compañía), encabezado por Paola Izquierdo y Roam León, ofrecen un kit teatral de casi seis horas repartidas en cuatro días —y se ha visto a público no parar de reír en ese tiempo.
En Cabaret noir (puede leerse como “cabaret no ir”), un detective torpe y pretencioso toma un caso rarísimo, donde una femme fatale de difícil belleza y feminidad, está involucrada con una serie de crímenes, y un multimillonario de color rosa busca un objeto cuyo signo es un águila negra que da inmenso poder y se parece mucho al del emblema de EU. En la primera parte de De príncipes, princesas y otros bichos, una mezcla de niña–bien, cerebrito con doctorado en el extranjero, chamaca precoz y mosca muerta, hace la clasificación de los sapos que ha conocido antes de hallar el príncipe adecuado. Y en la segunda parte, un chavo de la calle, al relatar la historia de una niña voladora, cuenta su vida en riesgo constante de abuso.En el país de los medios se construye a partir de las historias entrelazadas de un pescador al que embauca un presentador–vendedor; un hada que vive en el país de la fantasía trabajando para un monstruo corporativo que la ignora, y decide ir a la Tierra; y una pirata que ha tenido más poder que varias de las mujeres mexicanas más poderosas juntas. Finalmente, Tres veces te engañe es un recuento paródico de la imposible relación entre hombres y mujeres, presentado por tres chicas: la ingenua, la simpática, la canija.
Instalado en los terrenos del teatro de cabaret/carpa/revista, Género Menor echa mano de cuanta herramienta puede (pantomima, juego de palabras, stand–up comedy, albur, musical, relato policíaco, cine mudo e infantil, etc.) para construir espectáculos de
los que se antoja hablar sólo desde el entusiasmo, y que mantienen las constantes de la música como motor y refrescamiento, la interacción con los músicos y el público.Dirigida a la crítica de costumbres —sociedad y política—, la batería de Género Menor enfatiza en la corrupción de autoridades y poderosos (“Yo no soy quién para torturar, para eso está la policía” / “La policía recoge la basura, nosotros seguimos adelante; así funcionan la cosas” / “Me declaro menos culpable que aquél que ha usurpado el poder”); la indignación por el status quo económico–comercial (“—Sí que tiene perfil empresarial. —¡Oiga, no me insulte!” / “No tengo beneficios ni empleo ni educación ni seguro social”); la pederastia (“Ahora que lo pienso, no sé porqué me tratan bien si normalmente todos me tratan mal”); el exceso de información que a penas ayuda a saber de qué patologías no podemos desprendernos (“Bueno, ya saben que no distingo: saciedad–hambre–saciedad–hambre”) y a caer en terapias y fármacos; y la relación imperfecta entre hombres y mujeres (“Qué voy a hacer si soy mujer y sé que el es… mi hombre”), así como los clichés sociales respecto de la feminidad (“Que manía esa de estudiar, si tú no eres fea”).
Ante un panorama así, cómo no ser políticamente incorrecto, y sin embargo, arte de inteligencia y buen gusto, en este Teatro cabaret uno lamenta que el escarnio de la ironía y el humor negro no sean furibundos. En ese sentido, es el niño de la calle (principito) quien llega m
ás lejos, sobre todo al final, cuando su desparpajo une su condición de abandono, fragilidad, indefensión y carencia de futuro, con chistes crueles sobre la realidad violenta de este país. Al tiempo que enternece es brutal —el niño, de la calle.Destaca el trabajo actoral de Izquierdo en varios momentos de los cuatro espectáculos (¡Don Rosado!, ¡la princesa!), pero sobre todo con el principito, dotándolo de las maneras de esos seres que deambulan el metro, las avenidas y los parques, y de una dignidad que conmueve, emociona: “Me vi orillado a vender lo más íntimo de mí mismo… mi imaginación.”
(Teatro cabaret, presentó alternadamente los cuatros espectáculos —Cabaret noir, De príncipes, princesas y otros bichos, En el país de los medios y Tres veces te engañe— en el Teatro El Galeón del Centro Cultural del Bosque en marzo y abril de 2009.)
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